La transición hacia una movilidad más sostenible es una realidad cada vez más presente en nuestras ciudades. En este contexto, las electrolineras han emergido como una pieza clave en el desarrollo de infraestructuras para vehículos eléctricos. Si aún no tienes claro qué son, cómo funcionan y por qué son fundamentales para el futuro del transporte, en este artículo te lo explicamos todo con detalle.

¿Qué es una electrolinera?
Una electrolinera es una estación de servicio diseñada específicamente para suministrar energía eléctrica a los vehículos eléctricos (VE). Su función es similar a la de una gasolinera convencional, pero en lugar de ofrecer combustible fósil, proporciona electricidad para recargar las baterías de coches, motos, bicicletas y otros medios de transporte eléctricos.
Estas estaciones pueden estar ubicadas en espacios públicos, centros comerciales, áreas de descanso en carreteras, aparcamientos o incluso en comunidades de vecinos y empresas. Gracias al crecimiento del parque de vehículos eléctricos, su presencia es cada vez más común en el paisaje urbano.
Tipos de electrolineras según su potencia
Una de las características más importantes de una electrolinera es el tipo de carga que ofrece. Existen diferentes modalidades, clasificadas según la potencia del suministro eléctrico y, por tanto, la velocidad de carga:
🔌 Carga lenta (AC – corriente alterna)
- Potencia: Hasta 7,4 kW.
- Tiempo estimado de carga: Entre 6 y 10 horas.
- Uso habitual: Domicilios particulares y parkings donde el coche pasa muchas horas estacionado.
⚡ Carga semi-rápida (AC)
- Potencia: Entre 11 kW y 22 kW.
- Tiempo estimado de carga: Entre 2 y 4 horas.
- Uso habitual: Electrolineras urbanas, centros comerciales o zonas de ocio.
⚡⚡ Carga rápida (DC – corriente continua)
- Potencia: Entre 50 y 150 kW.
- Tiempo estimado de carga: 20 a 60 minutos.
- Uso habitual: Áreas de servicio en carretera y estaciones públicas de gran demanda.
⚡⚡⚡ Carga ultra-rápida
- Potencia: Más de 150 kW.
- Tiempo estimado de carga: 5 a 15 minutos.
- Uso habitual: Electrolineras de última generación en autopistas y estaciones premium.

Componentes principales de una electrolinera
Aunque el concepto es sencillo, el funcionamiento de una electrolinera implica varios elementos tecnológicos:
- Puntos de recarga o postes: Son las tomas a las que se conectan los vehículos eléctricos. Pueden incluir cables integrados o requerir que el usuario utilice su propio cable.
- Sistema de gestión energética: Regula la distribución de energía y optimiza el uso del suministro disponible para evitar sobrecargas.
- Sistema de pago o identificación: Algunas estaciones permiten pagar con tarjeta bancaria, mientras que otras utilizan apps móviles, tarjetas RFID o incluso suscripciones mensuales.
- Conectividad y monitorización: Las electrolineras modernas están conectadas a internet para ofrecer datos en tiempo real sobre disponibilidad, estado de los puntos de carga o actualizaciones de software.
Ventajas de las electrolineras
✅ Energía más limpia
La electricidad, sobre todo si proviene de fuentes renovables, permite una movilidad mucho más respetuosa con el medio ambiente.
✅ Menor coste por kilómetro
Recargar un vehículo eléctrico es considerablemente más barato que llenar el depósito con gasolina o diésel.
✅ Menor mantenimiento
Al prescindir de motores de combustión, los coches eléctricos tienen menos piezas móviles, lo que reduce costes de mantenimiento.
✅ Experiencia de usuario digitalizada
Las electrolineras suelen estar integradas en sistemas inteligentes, lo que permite saber si están disponibles, reservar plaza, pagar desde el móvil o recibir alertas cuando termina la carga.
¿Dónde encontrar electrolineras en España?
En España, el número de electrolineras ha crecido notablemente en los últimos años. Algunas de las redes más importantes incluyen:
- Iberdrola: Con una de las mayores redes públicas de recarga en el país.
- Endesa X: Con puntos de carga en núcleos urbanos y principales vías.
- Repsol, Cepsa y Galp: Han empezado a instalar cargadores eléctricos en sus gasolineras.
- Tesla Superchargers: Aunque inicialmente eran exclusivos para coches Tesla, muchos ya están disponibles para todos los usuarios.
Además, existen proyectos públicos y privados para seguir ampliando la infraestructura en zonas rurales, polígonos industriales y aparcamientos urbanos.
Protecciones eléctricas en puntos de recarga: elementos clave
Más allá del propio cargador, una electrolinera debe incorporar una serie de protecciones eléctricas obligatorias que aseguren el funcionamiento correcto y seguro de toda la instalación. Estas protecciones deben estar diseñadas conforme a la ITC-BT 52 del Reglamento Electrotécnico de Baja Tensión, que regula específicamente las instalaciones de infraestructura de recarga del vehículo eléctrico.
1. Protección contra sobretensiones
Se requiere instalar dispositivos de protección contra sobretensiones transitorias y, en algunos casos, también permanentes. Estos dispositivos protegen los componentes electrónicos del cargador y el vehículo frente a sobretensiones causadas por conmutaciones en la red o descargas atmosféricas. Lo habitual es instalar protectores tipo 2 en el cuadro de recarga, y tipo 1+2 en zonas con alta exposición a rayos o donde la normativa autonómica lo exija.
2. Interruptor General Automático (IGA)
El IGA o interruptor magnetotérmico protege la instalación contra sobrecargas y cortocircuitos. Su calibre debe estar correctamente dimensionado en función de la potencia del punto de recarga y el tipo de línea utilizada. Es importante asegurar que la curva de disparo del IGA se adapte a la demanda del cargador y al tipo de protección del cableado.
3. Interruptor diferencial Clase A
Todo punto de recarga debe estar protegido por un interruptor diferencial Clase A, ya que es capaz de detectar tanto corriente alterna como continua pulsante, común en los cargadores de VE. En instalaciones donde el cargador no integra protección adicional, se recomienda instalar un diferencial tipo B o un sistema combinado tipo A con detector de corriente continua de 6 mA. Esto es fundamental para evitar que una posible fuga continua bloquee el funcionamiento del diferencial.
Estos elementos deben instalarse en un cuadro de protección exclusivo para el punto de recarga, debidamente identificado y accesible para mantenimiento y revisión. Además, deben estar certificados y cumplir con las normativas UNE correspondientes. Una correcta instalación eléctrica, acompañada de protecciones adecuadas, no solo es una exigencia normativa, sino también una garantía de durabilidad, eficiencia y seguridad para todo el sistema de recarga.



